🕵️♂️ Los pendrives que parecen inofensivos, pero actúan como hackers
Aunque solemos usar los USB para almacenar archivos o compartir documentos, algunos dispositivos han sido diseñados para atacar:
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USB Rubber Ducky: simula ser un teclado (HID spoofing) e inyecta comandos a toda velocidad mediante DuckyScript.
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BadUSB y OMG Cable: engañan al ordenador haciéndole creer que son un teclado, un ratón o incluso una tarjeta de red.
👉 Lo más peligroso: no requieren interacción del usuario. Basta conectarlos.
📂 Casos reales de espionaje y engaños creíbles
Estos ataques ya se han usado en la vida real:
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Informe Malwarebytes Labs (2023): empleados en EE. UU. recibieron memorias USB por correo postal que instalaban software espía.
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USB “olvidados” en lugares públicos: alguien los encuentra, los conecta por curiosidad y entrega el control de su equipo al atacante.
Un detalle mínimo —como conectar un dispositivo sospechoso— puede comprometer toda una red corporativa.
🛡️ Cómo protegerte: 4 reglas simples
La prevención es la mejor defensa. Ten siempre en cuenta estas prácticas:
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🚫 No conectes USB desconocidos, aunque parezcan nuevos o tentadores.
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⚙️ Desactiva la ejecución automática de dispositivos externos en tu ordenador.
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💻 Si necesitas analizar uno, hazlo en un equipo aislado y sin internet.
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🔌 Desconfía también de cables y cargadores “regalados”, pueden estar manipulados.
En empresas, es clave establecer políticas claras de uso de dispositivos externos para evitar riesgos mayores.
⚠️ Si no sabes de dónde viene, no lo conectes
Un USB no siempre es un simple dispositivo de almacenamiento: puede ser un caballo de Troya silencioso. La regla de oro es clara: piensa dos veces antes de enchufar algo que no conoces.
Porque perder un archivo es recuperable, pero perder tus datos o la privacidad de toda tu organización, no.




