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ToggleCómo usar la IA para entender contratos, facturas y análisis sin regalar tus datos
Pegar en un chatbot el contrato del alquiler, la factura de la luz o el PDF de la última analítica resulta tentador: en segundos traduce la jerga y señala lo que importa. El problema es todo lo que viaja junto al documento. La Agencia Española de Protección de Datos (AEPD) lo resume en el título de su decálogo de enero de 2026: «Cuidado con lo que le confías». La idea central para usar la IA sin regalar datos es sencilla: al modelo le basta con el contenido que no se entiende; los datos que identifican a una persona sobran casi siempre. La clave está en separar ambas cosas antes de copiar y pegar.
Paso 1: decidir si el documento debe salir del ordenador
Antes de copiar nada conviene preguntarse qué ocurre si ese texto acaba en manos de otra persona. La AEPD pide no subir datos personales como el nombre completo, la dirección, el número de teléfono o el DNI, y evitar especialmente la información sensible: detalles médicos, financieros o contractuales. Es decir, justo los tres tipos de documento que más interesa entender.
No es una advertencia teórica. Google avisa en su centro de privacidad de Gemini de que un subconjunto de chats lo revisan personas, que esas conversaciones se conservan hasta tres años aunque se borre la actividad y pide expresamente no introducir información confidencial que no se querría que viera un revisor.
Si el documento es de trabajo, hay una capa adicional: seguir las políticas de la organización y no incluir contratos, informes o estrategias de la empresa, ni datos de su personal o sus clientes.
Paso 2: quitar lo que identifica y dejar lo que explica
La regla práctica es clara: borrar todo lo que diga quién y dejar lo que diga qué. La IA no necesita saber que el inquilino es una persona concreta para explicar una cláusula de penalización.
En un contrato, conviene sustituir los nombres por «Parte A» y «Parte B», eliminar DNI, direcciones, números de cuenta y firmas, y pegar solo las cláusulas que no se entienden, no el documento entero.
En una factura, hay que quitar el CUPS o el número de contrato, la dirección de suministro y el IBAN. Basta con dejar los conceptos, los importes y las tarifas, que es lo que realmente hay que explicar.
En un análisis clínico, se borran el nombre, el número de historia, el centro y el médico solicitante. Conviene copiar solo los parámetros con sus valores y rangos de referencia. No es recomendable pegar la foto del informe: una imagen arrastra el membrete, el código de barras y a veces el nombre en la esquina.
Hay dos recomendaciones más que encajan aquí. Si el documento menciona a otras personas —un avalista, un familiar, los hijos—, hay que eliminar lo que pueda identificarlas. Y cuando se quiera plantear la situación propia, la AEPD sugiere describir un caso ficticio: «una persona de 45 años con estos valores» funciona igual que un nombre y apellidos.
Un dato se escapa aunque se haga todo bien. Además del texto se envían cookies, direcciones IP, datos de uso, información del dispositivo y de localización, y las preguntas, sumadas, pueden definir a la persona: acaban dibujando un perfil de lo que le preocupa. Por eso conviene usar cuentas distintas y borrar el historial con frecuencia.
Paso 3: elegir el modo de chat menos persistente
Casi todos los asistentes tienen un modo temporal y un ajuste para que las conversaciones no entrenen el modelo. No todos prometen lo mismo, y «temporal» no significa «inmediatamente borrado».
| Asistente | Qué promete el modo temporal | Plazo de conservación |
|---|---|---|
| ChatGPT | No aparece en el historial, no crea recuerdos y no se usa para mejorar los modelos | Puede conservar una copia hasta 30 días por motivos de seguridad |
| Gemini | Los chats temporales y los de actividad desactivada no se usan para entrenar | Se guardan con la cuenta 72 horas; Google puede seguir revisándolos para proteger el servicio |
La conclusión práctica es que estos modos reducen el rastro, pero no lo eliminan. Lo que no se sube sigue siendo lo único que no se puede filtrar.
La alternativa: ejecutar el modelo en el propio equipo
Si no se quiere que nada salga del ordenador, la opción es ejecutar un modelo local. Con herramientas como Ollama o LM Studio el documento nunca abandona el disco.
El precio es doble. Hace falta un ordenador con recursos suficientes, y los modelos que caben en un portátil son menos capaces que los grandes de la nube. Para explicar una cláusula o interpretar un valor de colesterol fuera de rango suelen bastar; para cruzar un contrato de 40 páginas con la normativa vigente, probablemente no.
Se puede confiar en lo que responde
Para entender, sí. Para decidir, no. La AEPD es tajante: si se necesita asesoramiento profesional, conviene acudir a un profesional antes que a la IA, porque esta puede aparentar que entiende lo que se describe, pero no lo comprende, y no puede ofrecer un asesoramiento cualificado ni un diagnóstico profesional certero. Las respuestas pueden parecer convincentes aunque sean erróneas, y contrastarlas es responsabilidad de quien pregunta.
Un uso razonable consiste en pedir a la IA que traduzca el documento a lenguaje llano y que prepare las preguntas que deberían hacerse. Después, esas preguntas se llevan al médico, al abogado o a la comercializadora. Un ejemplo de instrucción: «Explícame en lenguaje sencillo qué significa cada una de estas cláusulas y dime qué cinco preguntas debería hacerle a un abogado antes de firmar».
Preguntas frecuentes sobre el uso de la IA con documentos sensibles
¿Es seguro pegar un contrato entero en ChatGPT o Gemini?
No es recomendable. El documento viaja con datos que identifican a la persona y, en algunos casos, conversaciones revisadas por personas que se conservan durante periodos prolongados. Lo adecuado es anonimizar el texto y pegar solo las cláusulas que no se entienden.
¿Qué datos hay que eliminar antes de usar la IA con una factura?
El CUPS o número de contrato, la dirección de suministro y el IBAN. Conviene dejar los conceptos, los importes y las tarifas, que es lo que el modelo necesita para explicar la factura.
¿Puedo subir la foto de un análisis clínico a la IA?
Es preferible no hacerlo. Una imagen arrastra el membrete, el código de barras y a veces el nombre. Lo recomendable es copiar solo los parámetros con sus valores y rangos de referencia, sin datos identificativos.
¿Los modos temporales de ChatGPT y Gemini borran los chats para siempre?
No. ChatGPT puede conservar una copia hasta 30 días por motivos de seguridad, y Gemini guarda los chats temporales con la cuenta 72 horas. Estos modos reducen el rastro, pero no lo eliminan por completo.
¿Se puede usar la IA para tomar decisiones legales o médicas?
No. La AEPD advierte de que la IA puede aparentar que entiende lo que se describe, pero no lo comprende, y no puede ofrecer asesoramiento cualificado ni un diagnóstico certero. Sirve para entender y preparar preguntas, no para decidir.
¿Qué alternativa hay si no quiero enviar nada a la nube?
Ejecutar un modelo local con herramientas como Ollama o LM Studio. El documento nunca abandona el ordenador, aunque los modelos disponibles en un equipo personal son menos capaces que los grandes de la nube.
Recuerde que…
El riesgo real no está en usar la IA para leer papeles, que es uno de sus usos más útiles, sino en la pereza de pegar el PDF entero porque resulta más rápido. Quitar los datos identificativos lleva dos minutos y convierte un documento sensible en un texto anónimo que da igual quién lea. Si la respuesta del chatbot tranquiliza o alarma, ese es precisamente el momento de consultar a alguien que firme su opinión con su nombre. Pueden leer más contenido en https://fernandojuca.com así como videotutoriales y podcast en https://youtube.com/fernandojucamaldonado.