El odio no siempre llega a los adolescentes como un insulto directo. A menudo se presenta como una broma, un meme o un comentario irónico. Esta estrategia banaliza la discriminación y reduce la percepción de gravedad, facilitando su normalización.
Compartir fotos de niños en redes sociales, incluso con emojis cubriendo el rostro, puede exponerlos a peligros inesperados. La IA actual permite reconstruir imágenes y acceder a datos sensibles. Conoce los riesgos del sharenting y cómo proteger la identidad digital de tus hijos.