OpenAI, la empresa detrás de ChatGPT, está desarrollando su propio chip de inteligencia artificial (IA), en colaboración con Broadcom. Según el Financial Times, la producción masiva podría comenzar en 2026. Este movimiento estratégico busca resolver uno de los grandes cuellos de botella de la IA: la escasez y el alto costo de los chips especializados, dominados actualmente por Nvidia.
🧩 ¿Por qué un chip propio?
Desde hace años, Sam Altman, CEO de OpenAI, ha señalado la dependencia de terceros como Nvidia como un riesgo para el desarrollo de sus modelos de IA. La solución: diseñar un procesador exclusivo para uso interno. Esto replicaría estrategias ya vistas en empresas como Google (con sus TPU) o Amazon (con Graviton).
En palabras de Hock Tan, CEO de Broadcom, uno de sus clientes clave ya ha dado luz verde para la producción de aceleradores de IA, y los analistas coinciden en que se trataría de OpenAI.
🏗️ Una estrategia de largo plazo
OpenAI no solo está diseñando chips, sino que también ha intentado:
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Adquirir startups especializadas en semiconductores.
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Forjar alianzas con gigantes como Intel, Microsoft y Samsung.
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Levantar una red global de fábricas con apoyo de SoftBank y TSMC.
Este ecosistema permitiría a OpenAI no solo diseñar, sino fabricar y distribuir su hardware con mayor autonomía y eficiencia.
💰 Un problema de escala y costos
La motivación detrás de esta apuesta no es solo técnica, sino también económica. Cada consulta de ChatGPT cuesta cerca de $0.04 USD, lo que implica miles de millones en costos anuales si su uso se expande. A modo de comparación, OpenAI opera una supercomputadora con 10.000 GPUs de Nvidia, lo cual representa un gasto monumental sostenido por Microsoft.
Reducir esa dependencia significa:
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Menor inversión inicial.
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Control sobre el rendimiento y eficiencia energética.
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Mayor resiliencia frente a crisis de suministros.
🔒 Chip exclusivo y para uso interno
A diferencia de otras empresas que comercializan sus procesadores, OpenAI planea utilizar este chip solo de manera interna. No busca competir en el mercado de semiconductores, sino garantizar que sus modelos funcionen con la infraestructura más eficiente posible.
Esto le daría una ventaja competitiva frente a otras plataformas de IA, especialmente en tiempos donde la demanda supera la oferta de chips avanzados.
📌 El futuro de la IA depende del hardware
La IA no avanza solo con mejores algoritmos, sino con el soporte de una infraestructura robusta. El paso de OpenAI hacia el desarrollo de su propio chip marca un hito: si quiere liderar la carrera de la inteligencia artificial, no puede depender de otros para construir su base tecnológica. Esta jugada refuerza su autonomía, eficiencia y capacidad de escalar su tecnología de manera sustentable.




