Cómo enseñar a los niños a leer etiquetas nutricionales 🥦👧👦

Una realidad preocupante

En los últimos 30 años, el consumo de alimentos ultraprocesados en la infancia ha crecido un 40%, según un estudio de la Universitat Rovira i Virgili, IISPV y CIBEROBN.
El mismo informe alerta que más del 36% de los niños en España tiene sobrepeso u obesidad, aumentando el riesgo de enfermedades cardiometabólicas desde edades tempranas.

Frente a este panorama, aprender a leer etiquetas nutricionales se convierte en una herramienta esencial para que las familias y los niños puedan identificar productos poco saludables y adoptar mejores hábitos alimentarios.

Empezar con lo básico 📝

Una etiqueta nutricional es como la “tarjeta de presentación” de un alimento: indica porción recomendada, calorías y contenido de nutrientes (grasas, proteínas, carbohidratos, etc.).

👉 Comparar dos productos similares, como cereales o yogures, es un buen ejercicio para identificar diferencias en valores nutricionales y elegir opciones más saludables.

Leer los ingredientes 📋

  • Cuanto más larga y difícil de entender es la lista, más probable que se trate de un ultraprocesado.

  • Crea con los niños una lista de palabras “alerta”: jarabe, glucosa, aceites parcialmente hidrogenados, aditivos que empiezan con “E-”.

  • Este hábito los convierte en “detectives de ingredientes”, capaces de reconocer lo que conviene evitar.

Interpretar la tabla nutricional 🔍

La tabla puede parecer compleja, pero fijarse en puntos clave facilita la tarea:

  • Tamaño real de la ración (ej. cuántas galletas forman una porción).

  • Calorías por porción.

  • Azúcares, grasas y sal (sodio).

👉 Ejercicios prácticos: comparar un vaso de zumo frente a un batido o duplicar la ración para ver cómo cambian los valores.

Explicar el “por qué” ⚡

Los niños aprenden mejor cuando entienden el impacto en su cuerpo:

  • Azúcar → energía rápida que se agota enseguida.

  • Grasas saturadas → afectan al corazón.

  • Proteínas → ayudan a formar músculos.

  • Fibra → mejora la digestión.

Asociar nutrientes con funciones reales refuerza el aprendizaje y motiva a tomar mejores decisiones.

Aprender practicando 🎲

El juego es clave para consolidar lo aprendido:

  • Preparar una pizza casera y compararla con una envasada.

  • Inventar etiquetas para productos saludables.

  • Buscar palabras complicadas en la despensa familiar.

  • Usar juegos de mesa educativos sobre alimentación saludable.

De esta manera, la lectura de etiquetas deja de ser un deber y se convierte en una actividad divertida y participativa.

Enseñar a los niños a leer etiquetas nutricionales es una inversión en salud. No solo les ayuda a evitar ultraprocesados, también les da herramientas para comprender cómo la alimentación influye en su bienestar.

👉 Un buen hábito para empezar este mes: hacer juntos la compra y revisar al menos una etiqueta cada día.

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