💸 La hoguera de la IA: Microsoft, Google y Meta gastan cifras astronómicas para no quedarse atrás

💸 La hoguera de la IA: Microsoft, Google y Meta gastan cifras astronómicas para no quedarse atrás

La carrera por dominar la inteligencia artificial ya no va solo de modelos o algoritmos, sino de potencia bruta y acero. Las grandes tecnológicas están levantando centros de datos del tamaño de ciudades y quemando miles de millones de dólares en el intento.

Microsoft, Google y Meta acaban de presentar sus resultados trimestrales, y aunque los beneficios son récord, el mensaje a los inversores ha sido claro: van a gastar aún más dinero. La pregunta es si esta carrera desbocada puede sostenerse… o si estamos ante una nueva burbuja tecnológica.


⚙️ Más dinero, más servidores, más IA

Que la IA es una hoguera de dinero no es novedad. Pero ahora sabemos que el fuego apenas empieza.
Meta, Google y Microsoft han revisado al alza sus presupuestos de inversión (Capex) para 2025, y los números marean:

Empresa Capex previsto Capex revisado Incremento
Meta 66.000 millones 70-72.000 millones +24%
Google (Alphabet) 75.000 millones 91-93.000 millones +23%
Microsoft 30.000 millones (trimestral) 34.900 millones (trimestral) +23%

Meta ha admitido que el gasto de 2026 será incluso mayor. Alphabet, matriz de Google, también. Y Microsoft, que ya se gastó casi 35.000 millones solo en tres meses, promete subir aún más.

Es una competencia a pulmón financiero. Cada empresa compite por construir la mayor infraestructura de cómputo del planeta. Servidores, chips, fibra óptica, refrigeración y energía: todo cuesta, y mucho.


📈 Beneficios récord, pero con un sabor amargo

Paradójicamente, los tres gigantes también han ganado más dinero que nunca.

  • Meta ingresó 51.240 millones de dólares, un 26% más que el año pasado.

  • Google alcanzó los 102.300 millones, un crecimiento del 16%.

  • Microsoft llegó a 70.100 millones, un 13% más.

Hasta ahí todo bien. Pero el entusiasmo se enfrió cuando los directivos advirtieron que el gasto seguirá aumentando. Los inversores, que esperaban moderación, se encontraron con planes de expansión más agresivos que nunca.


☁️ No es la IA, es la nube

En los casos de Microsoft y Google, el verdadero motor no está en la IA directamente, sino en la infraestructura que la soporta: la nube.

  • Google Cloud aumentó sus ingresos un 34%, impulsado por “productos básicos, infraestructura de IA y soluciones de IA generativa”.

  • Microsoft Cloud facturó 26.800 millones, un 33% más que el año pasado.

En otras palabras, las empresas que venden la infraestructura sobre la que corren los modelos de IA están ganando más, incluso si la IA aún no es tan rentable en sí misma.


📣 Meta: más publicidad, más gasto, más dudas

Meta es el caso más peculiar. No tiene un negocio en la nube, así que su apuesta por la IA está centrada en mejorar la publicidad en Facebook e Instagram.
Mark Zuckerberg asegura que la IA está optimizando la segmentación publicitaria y aumentando los ingresos. Pero el entusiasmo del fundador no ha contagiado al mercado.

Pese a reportar un impresionante crecimiento del 26%, las acciones de Meta cayeron un 8% tras el anuncio de que seguirá aumentando el gasto en IA. El motivo: los inversores temen que el plan de crear su propio equipo de superinteligencia y gastar hasta 600.000 millones en centros de datos sea una apuesta demasiado arriesgada.


💣 ¿Burbuja o inversión necesaria?

El ambiente recuerda, peligrosamente, a los años previos al estallido de la burbuja “.com”.
Las empresas tecnológicas compiten por acumular potencia de cálculo como si fuera oro digital. Pero pocos saben realmente cuándo o cómo esas inversiones se amortizarán.

Los defensores del gasto argumentan que sin estas infraestructuras no habrá futuro para la IA generativa. Los escépticos, en cambio, advierten que el entusiasmo puede estar inflando una burbuja que acabará pasando factura.

Lo cierto es que, hoy por hoy, ninguna gran tecnológica puede permitirse quedarse atrás.


🔭 El futuro de la IA será caro… y concentrado

El mapa tecnológico se está reconfigurando. La IA no solo redefine la innovación, sino también la geopolítica del poder computacional.
En el corto plazo, los gigantes seguirán gastando sumas obscenas para asegurarse un asiento en la cima. Pero el verdadero desafío no será quién tenga más servidores, sino quién logre transformar esa inversión en valor real y sostenible.

Mientras tanto, el mensaje desde Silicon Valley es claro: la carrera no se detiene, aunque cueste miles de millones cada trimestre.

Previous Post
Next Post