🤯 ¿Y si equivocarse fuera la mejor manera de aprender?
Durante siglos, cometer errores fue sinónimo de fracaso. En educación, deportes, trabajo… equivocarse era “malo” y debía evitarse. Sin embargo, las voces de expertos como Seymour Papert, Jean Piaget o Edgar Morin nos invitan a cambiar el chip.
¿Y si el error fuera, en realidad, una poderosa herramienta para aprender?
💡 Un nuevo enfoque: el error como catalizador del aprendizaje
La teoría del construccionismo, impulsada por Papert, defiende que reflexionar sobre el error ayuda a entender mejor los procesos y a generar aprendizajes más duraderos. El error nos obliga a pensar, analizar, experimentar… en definitiva, a aprender.
En un mundo hiperconectado y mediado por pantallas, equivocarse ya no duele tanto, y las nuevas generaciones —los llamados nativos digitales— exploran, prueban y se equivocan sin miedo. Y eso, lejos de ser negativo, alimenta la creatividad.
🎨 El arte del error y las habilidades del futuro
Según el Foro Económico Mundial, las habilidades más valoradas en el mundo laboral actual no son técnicas, sino habilidades blandas como:
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Pensamiento crítico
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Adaptabilidad
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Resiliencia
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Comunicación efectiva
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Creatividad
¿Y qué tienen en común todas estas habilidades? Que se desarrollan cuando perdemos el miedo a equivocarnos.
Como dijo el educador Ken Robinson, si no estamos preparados para equivocarnos, nunca daremos con algo verdaderamente original.
🧠 Pensamiento computacional: mucho más que programar
En este contexto aparece un aliado pedagógico fundamental: el pensamiento computacional.
¿Qué es?
Según Jeannette Wing, es “la habilidad para resolver problemas, diseñar sistemas y entender el comportamiento humano usando conceptos de la informática”. No se trata solo de programar, sino de pensar como lo haría un científico informático.
Dimensiones del pensamiento computacional:
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Conceptos: secuencias, bucles, condicionales, eventos, datos…
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Prácticas: probar y corregir, iterar, reusar, modularizar…
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Perspectivas: conectar, expresar, cuestionar…
Este enfoque se centra en el cómo aprendemos, no solo en qué aprendemos.
🏫 El rol de la escuela: aprender haciendo y errando
Para educar en competencias del siglo XXI, la escuela debe abrazar los principios del pensamiento computacional. Es decir:
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Promover la exploración
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Permitir la equivocación
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Fomentar la creatividad a través del diseño y la resolución de problemas
Inspirados por el pragmatismo de John Dewey y el construccionismo de Papert, muchas escuelas ya aplican metodologías basadas en la acción y la experiencia directa.
Y sí, también en programación, pero no solo.
¿Cómo introducir el pensamiento computacional?
Los investigadores Kotsopoulos et al. proponen cuatro tipos de experiencias para trabajar este pensamiento en el aula:
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Unplugged: sin pantallas. Actividades lúdicas que introducen conceptos computacionales (como algoritmos o secuencias) de forma tangible.
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Tinkering: prototipar sin necesidad de llegar a una solución definitiva. Es decir, probar por probar.
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Making: creación de prototipos con intención reflexiva. Aquí se valora el proceso más que el producto.
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Remixing (hacking): remezclar y adaptar soluciones existentes a nuevos contextos.
Este enfoque permite que el error forme parte del proceso creativo y se entienda como una oportunidad de mejora, no como un obstáculo.
🧪 De las aulas a la vida real: empoderamiento digital
Vivimos en una era donde interactuamos constantemente con algoritmos, interfaces, automatismos. ¿Qué mejor forma de prepararnos para ello que entendiendo cómo funcionan?
La alfabetización digital ya no es solo saber usar un dispositivo: es saber cómo piensa una máquina, cómo se programa una acción, cómo interpretar sus fallos.
El pensamiento computacional no solo enseña a programar, enseña a pensar de forma lógica, estructurada y crítica.
🚀 Hacia un nuevo paradigma educativo
Integrar el error como parte del aprendizaje y fomentar el pensamiento computacional supone un cambio profundo en la educación. Ya no basta con transmitir conocimientos: ahora se trata de:
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Aprender a pensar y resolver
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Trabajar en equipo
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Comunicar ideas de forma efectiva
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Adaptarse al cambio constante
Esto requiere que los docentes asuman un nuevo rol: de transmisores a facilitadores, guiando al alumnado en su propia construcción del conocimiento.
🙋♂️ Preguntas frecuentes (FAQ)
¿Qué es el pensamiento computacional en palabras simples?
Es una forma de resolver problemas utilizando el razonamiento lógico y la estructura mental de la programación.
¿Solo sirve para enseñar programación?
¡No! Aunque tiene una fuerte relación, sus beneficios van mucho más allá: fomenta la creatividad, la resolución de problemas y la autonomía.
¿Desde qué edad se puede enseñar?
Desde edades muy tempranas. Puede comenzar con actividades sin pantallas (unplugged) y avanzar hacia la programación conforme crecen.
¿Cómo ayuda el pensamiento computacional a tolerar el error?
Porque se basa en probar, equivocarse y corregir. Los errores se ven como parte normal del proceso.
¿Qué beneficios aporta a los estudiantes?
Favorece el pensamiento crítico, la creatividad, el trabajo en equipo, la adaptabilidad y la resiliencia.
✨ Reaprender a aprender
En una sociedad cada vez más compleja y digital, aprender a pensar es más importante que memorizar. Y eso empieza por dejar de temerle al error y por enseñar a pensar como un científico de datos, un creador, un solucionador de problemas.
Si queremos una educación que prepare para el futuro, debemos comenzar por cambiar el presente.
Y ese cambio pasa por enseñar a equivocarse… y a levantarse con más ideas.




