Copias de seguridad: ¿nube o discos físicos? 📂☁️
En los últimos años, la nube ha ganado un protagonismo indiscutible gracias a plataformas como Dropbox, Google Drive o OneDrive, que permiten almacenar archivos y acceder a ellos desde cualquier lugar con conexión a Internet. Sin embargo, esto no significa que las unidades físicas —como discos duros externos, SSD o memorias USB— vayan a desaparecer. Al contrario, siguen siendo un recurso clave para garantizar la seguridad de la información.
Lo recomendable es no elegir entre uno u otro, sino combinar ambas opciones. En este sentido, expertos en ciberseguridad promueven la regla 3-2-1: tener tres copias de seguridad, en al menos dos formatos distintos, y una de ellas en una ubicación externa. Así, incluso ante un incendio o una pérdida total de dispositivos, los datos permanecerán protegidos.
Ventajas de las unidades físicas en las copias de seguridad
1. Control total de los archivos 🔒
Cuando usas un disco duro, SSD o memoria USB, el acceso y control son exclusivos. En cambio, los archivos en la nube dependen de servidores externos. Esto implica ceder parte del control y confiar en que la plataforma garantice la disponibilidad y privacidad de la información.
2. No dependen de Internet 🌐❌
Una de las grandes limitaciones de la nube es que requiere conexión estable. En cambio, una copia física está disponible en cualquier momento, aunque no tengas cobertura o acceso a la red. Basta con conectar la unidad al ordenador o al móvil para acceder a los archivos.
3. Facilidad de uso ⚡
Para muchos usuarios, especialmente los menos expertos, resulta más sencillo conectar un disco duro externo que iniciar sesión en la nube, instalar aplicaciones o gestionar cuentas. El acceso es más directo e inmediato.
4. Velocidad de transferencia 🚀
Aunque la velocidad de Internet ha mejorado con la fibra de 10 Gbps, el Wi-Fi 7 o el 5G, las unidades físicas todavía son más rápidas. Un SSD moderno puede alcanzar 6 o 7 Gbps de lectura, superando las velocidades habituales de subida y descarga en la nube.
Entonces… ¿nube o discos físicos?
La nube ofrece ventajas evidentes: acceso remoto, sincronización entre dispositivos y facilidad para compartir archivos. Sin embargo, las unidades físicas siguen siendo insustituibles por su rapidez, autonomía y control directo sobre los datos.
Por ello, lo más recomendable es utilizar ambas tecnologías de manera complementaria. La nube puede funcionar como respaldo adicional y herramienta de trabajo colaborativo, mientras que los discos físicos aseguran un acceso fiable y rápido incluso en situaciones críticas.
En definitiva, las copias de seguridad en la nube son útiles, pero los discos externos y memorias físicas seguirán ocupando un lugar central en la protección de información personal y profesional.
FAQ – Preguntas frecuentes
¿Qué es la regla 3-2-1 en copias de seguridad?
Implica tener tres copias, en dos formatos distintos y al menos una fuera de la ubicación principal.
¿Las copias en la nube son seguras?
Sí, siempre que uses contraseñas fuertes y autenticación en dos pasos. Aun así, dependen de terceros.
¿Qué es más rápido: un SSD o la nube?
En la mayoría de los casos, un SSD conectado por USB 3.2 o Thunderbolt supera en velocidad a la nube.
¿Puedo depender solo de la nube para mis copias?
No es recomendable. Siempre es mejor contar con un respaldo físico para reducir riesgos.




