Australia obliga a las redes a permitir apagar el algoritmo

Australia quiere que los usuarios puedan apagar el algoritmo: así funciona la ley Digital Duty of Care

El gobierno australiano ha presentado el borrador de la ley Digital Duty of Care, una norma que obligaría a las plataformas de redes sociales a ofrecer a todos sus usuarios mayores de 16 años la posibilidad de desactivar el feed algorítmico. El anuncio, realizado por el primer ministro Anthony Albanese en Canberra, supone un paso más en la estrategia regulatoria del país, que ya en diciembre de 2025 se convirtió en el primero del mundo en prohibir las cuentas en redes sociales a menores de 16 años. Si la ley prospera, las plataformas tendrán que enviar notificaciones a todos sus usuarios para que elijan entre un feed personalizado por algoritmos (que requeriría un consentimiento explícito) o un feed cronológico limitado a los perfiles que ya siguen. Las sanciones por incumplimiento podrían alcanzar los 109,2 millones de dólares australianos (unos 73,9 millones de euros).

La lógica que subyace a esta medida es que el algoritmo de recomendación no es un servicio neutral, sino un sistema diseñado para maximizar el tiempo en pantalla mediante contenido que provoca reacción emocional. Dar al usuario la opción de apagarlo equivale a permitirle relacionarse con la plataforma en sus propios términos, y no en los que impone el diseño del servicio. Albanese fue claro al respecto: «Si no siguen nuestras leyes, enfrentarán penalizaciones significativas».

Cómo funcionará el opt-out del algoritmo en la práctica

El mecanismo propuesto se articula mediante notificaciones emergentes. Al entrar en Instagram, TikTok o cualquier plataforma afectada, el usuario vería una pantalla preguntando si desea el feed personalizado o el cronológico. Sin una selección activa, el sistema por defecto sería el cronológico, mostrando solo las cuentas que se siguen en orden temporal. Para mantener el algoritmo, el usuario tendría que elegirlo explícitamente, invirtiendo la lógica actual, donde el feed algorítmico es el estándar y cualquier alternativa requiere buscarla en la configuración. La ley exige además que esta elección sea «genuina y duradera», es decir, que no se pueda descartar con un toque ni que reaparezca constantemente.

Dentro del propio parlamento, el partido de los Verdes propone ir más allá y obligar a un opt-in general para cualquier feed basado en IA, no solo para nuevos usuarios. La senadora Sarah Hanson-Young lo resume como dar a los australianos una elección sencilla sobre si usan feeds algorítmicos, en lugar de dejarlos a merced de sistemas diseñados para mantenerlos conectados. La norma también incluye disposiciones para prohibir contenido que promueva trastornos alimenticios, hostilidad hacia la mujer, pornografía, conductas criminales o actividades de riesgo grave, con una responsabilidad activa de las plataformas para minimizar y prevenir el daño.

Un contexto regulatorio global en ebullición

Esta iniciativa no surge en el vacío. El acuerdo récord de 17.100 millones de dólares que Meta firmó por los daños a adolescentes apenas dos semanas antes del anuncio es el telón de fondo inevitable. La conexión entre diseño adictivo y daño documentado ha dejado de ser una hipótesis regulatoria para convertirse en una conclusión jurídica en varios países. A esto se suma la decisión de la Unión Europea que declaró ilegal el diseño adictivo de Facebook e Instagram, y la primera condena en Los Ángeles a Meta y YouTube por adicción en menores. Los algoritmos de recomendación están bajo escrutinio legal simultáneo en los mercados más grandes del mundo, y Australia se sitúa a la vanguardia con una propuesta que cambia la pregunta de fondo: ya no se trata de «¿cómo limitamos los daños del algoritmo?», sino de «¿quieres el algoritmo o prefieres no tenerlo?».

El desafío, como en toda regulación, estará en la implementación. Las plataformas tienen incentivos para diseñar la notificación de forma que la mayoría de usuarios ignore el opt-out o lo descarte sin leerlo. La diferencia entre un aviso bien diseñado y uno que se cierra con un toque puede determinar el éxito de la medida. Australia ya aprendió de la ley de menores que la voluntad regulatoria de perseguir el incumplimiento es tan importante como el texto de la ley.

Preguntas frecuentes sobre la ley australiana para apagar el algoritmo

¿Qué es la ley Digital Duty of Care de Australia?
Es un proyecto de ley que obligaría a las plataformas de redes sociales a ofrecer a los usuarios mayores de 16 años la opción de desactivar el feed algorítmico y usar un feed cronológico como opción predeterminada.

¿Cómo podré apagar el algoritmo en Instagram o TikTok?
Mediante una notificación emergente que aparecerá al entrar en la plataforma. El usuario deberá elegir entre el feed personalizado o el cronológico. Sin selección activa, se aplicará el cronológico por defecto.

¿A partir de qué edad se podrá elegir el feed cronológico?
La ley está pensada para usuarios mayores de 16 años. Para los menores, ya existe la prohibición de tener cuentas en las principales plataformas desde diciembre de 2025.

¿Qué sanciones enfrentan las plataformas si no cumplen?
Las multas pueden alcanzar los 109,2 millones de dólares australianos (aproximadamente 73,9 millones de euros) por incumplimiento.

¿Esta ley es solo para nuevos usuarios?
No. Las plataformas estarán obligadas a enviar notificaciones tanto a usuarios nuevos como existentes, ofreciéndoles la elección de forma «genuina y duradera».

¿Qué otras protecciones incluye la ley?
Incluye disposiciones para prohibir contenido que promueva trastornos alimenticios, hostilidad hacia la mujer, pornografía, conductas criminales o actividades de riesgo grave, con responsabilidad activa de las plataformas para prevenirlo.

Recuerde que…

La propuesta australiana marca un antes y un después en la regulación de las redes sociales. Por primera vez, un gobierno plantea de forma directa la posibilidad de que el usuario decida si quiere o no un feed diseñado para retener su atención. Más allá de su aprobación final, la ley Digital Duty of Care pone sobre la mesa una pregunta incómoda para la industria: ¿están los algoritmos al servicio del usuario o es el usuario el que está al servicio del algoritmo? La respuesta que Australia está construyendo es que la elección debe ser explícita, informada y duradera. El resto del mundo observa con atención, porque lo que se apruebe en Canberra podría marcar el estándar para la próxima década de regulación digital.

Pueden encontrar más contenido en https://fernandojuca.com, así como videotutoriales y pódcast en https://youtube.com/fernandojucamaldonado.

Fernando Juca Maldonado

Ingeniero en Sistemas de Información, MBA, docente universitario y consultor en tecnología e inteligencia artificial. Con más de 25 años de experiencia en desarrollo web, trabaja en soluciones digitales, comercio electrónico, plataformas Moodle, SEO, automatización y tecnología educativa, integrando tecnología, educación e innovación para empresas, instituciones y profesionales.

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